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13 junio 2008

Silencio, no arruinen el espectáculo de fin de curso

El gran estruendo que arman padres y familiares en el patio de butacas, es un denominador común en las representaciones infantiles de fin de curso.

En la mayoría de casos, los comentarios del público, señalando las gracias de los peques, excede en decibelios el diálogo escénico de los niños, arruinando así, el espectáculo que con tanto cariño preparan escolares y profesores.

Se ruega pues, que guarden silencio.

Los comentarios, exclamaciones y demás ruidos, déjenlos para el final de la actuación. Seguro que respetando las mínimas reglas de comportamiento del espectador, obtendrán un vídeo familiar "para la posteridad" más decente que el que sigue.